veganismoEl veganismo no es una moda pasajera, los estudios apuntan a que es un estilo de vida que sigue ganando adeptos. No hay cifras oficiales sobre el número de personas veganas en el mundo; sin embargo, se sabe que, cada año más personas se apuntan al veganismo por las más variadas razones, que van desde evitar el sufrimiento animal, hasta mejorar el propio estado de salud, física, mental… ¡y hasta emocional!

Ser vegano es una filosofía de vida, cuyos orígenes se pueden rastrear a lo largo de la historia. Sin embargo, es curioso descubrir que el término veganismo, en realidad, es bastante joven, de hecho, sus orígenes se remontan a 1944 y que su creación se atribuye a Donald Watson, el padre del veganismo actual.

 

La necesidad de acuñar la palabra veganismo

 

Es difícil poner una fecha concreta al origen del veganismo. La práctica de no comer carne y otros productos de origen animal existe es muy antigua y se remonta a siglos atrás.

Sin embargo, a partir del s. XIX se sabe que en Europa apareció una corriente que evitaba el consumo de carne por razones éticas, eran los orígenes del vegetarianismo tal y como lo conocemos ahora.

A medida que el número de vegetarianos aumentaba, también lo hacían los planteamientos éticos sobre el uso de productos animales, que ya no solo incluía la alimentación. Sino que empezaba a fijarse en cualquier actividad en la que utilizaran animales (agricultura, espectáculos, textil…). Dos corrientes se iban definiendo y cada vez estaba más claro que existían las suficientes diferencias como para necesitar ser denominadas con términos distintos. Fue Donald Watson quien marcó la línea divisoria al utilizar el término veganismo para diferenciarlo del vegetarianismo.

Por lo tanto, Donald Watson no fue el primer vegano, pero sí el que dio nombre a la práctica de no consumir nada que tuviera origen animal.

 

Donald Watson, el padre del veganismo moderno

 

Donald Watson se inició en la filosofía de no consumir productos animales a través del vegetarianismo en 1924. Tenía 14 años. Había nacido en una familia en la que el consumo de carne era normal; sin embargo, una visita a la granja de un familiar le hizo descubrir el sufrimiento de los animales en este entorno, donde no eran sacrificados entre gritos y dolor, sino que además “trabajaban”.

A partir de 1924 su actitud hacia el consumo de productos que tuvieran cualquier relación con animales se hizo cada vez más estricta, al darse cuenta de que el sacrificio de animales para consumir su carne no era la única forma en la que los animales sufrían. Pronto se dio cuenta de la necesidad de diferenciarse de los vegetarianos, que consumían algunos productos derivados de los animales, como los huevos, la leche o la miel.

En noviembre de 1944 fundó la Vegan Society, la primera sociedad para veganos en la que se definía una forma de vida en la que se evitara el consumo de cualquier cosa, objeto o actividad en la que se usaran animales. La sociedad empezó a publicar The Vegan News, y ya en el primer número aparecía el término vegan  (vegano o vegana, en castellano). A partir de 1994, el 1 de noviembre se celebra el Día Mundial del Veganismo.

En los años siguientes Donald Watson trabajó activamente por la defensa de los derechos de los animales y, sobre todo, por la defensa de la idea de que los humanos no tenían por qué considerarse con derechos sobre estos. Durante toda su vida, Donald Watson practico el veganismo, tanto en su alimentación, como en su estilo de vida. Murió a los 95 años.

 

Los principios del veganismo

 

Donald Watson puede ser considerado el padre del veganismo moderno, ya que acuñó el término y fundó la primera sociedad para veganos.

Sin embargo, nunca definió los principios del veganismo, sino que simplemente, propuso un estilo de vida en el que se limitara el consumo de actividades, servicios o productos en los que se favoreciera cualquier tipo de sufrimiento animal.

Pero, a partir de esta idea, se fueron definiendo los principios del veganismo, que incluyen:

  • Evitar el consumo de cualquier alimento de origen animal, incluyendo huevos, leche y miel.
  • Evitar el uso de productos fabricados con animales, como pieles, cuero o similares.
  • No asistir a espectáculos con animales.
  • Evitar productos que hayan sido testados en animales.
  • No comprar animales de compañía

En definitiva, acabar con la idea de que el ser humano tiene cualquier derecho de explotación sobre los animales.

 

¿Es posible seguir una dieta vegana y estar sano?

 

Sí. Cereales, legumbres, frutas y verduras pueden aportar los nutrientes necesarios para mantener un buen estado de salud, para ello es esencial apostar por la variedad de alimentos disponibles en el mercado, y que además aproveche las ventajas de los superalimentos.